Menú principal

Sábado, 19 Abril 2014

Follow us

"El trabajo y la moral son las bases fundamentales sobre las que reposa el sólido sistema de la libertad " -- Francisco de Miranda

La Realidad de la Deuda Pública de la República Dominicana, segunda parte

Deuda Pública República Dominicana

Autores: Ernesto Selman y Fadua Camacho

 

Con la presente entrega concluimos con el tema de la deuda pública en la República Dominicana, el cual abordamos en “La Realidad de la Deuda Pública en la República Dominicana, primera parte”.

Deuda interna

La deuda interna del Sector Público No-Financiero (SPNF), se ha incrementado en 967% entre los años 2000 y 2011, pasando de US$465.7 millones a US$4,967.5 millones. Del período para el cual se pudieron obtener datos más detallados de fuentes oficiales, se observa que el mayor incremento se corresponde al 2008.  De este aumento, US$2,346.4 millones se corresponden a los bonos del tesoro de la Ley 359-07 y la Ley 490-08, pero principalmente a los bonos de recapitalización a favor del Banco Central de la República Dominicana de la Ley 167-07, que entró en vigencia el 10 de julio de 2007. La deuda pública asumida por estos bonos representaron un 48.9% de la deuda interna del SPNF, seguido por los bonos al público en general que constituían el 32.3%.  

En estos cálculos de la deuda interna, no se toma en consideración las operaciones de “factoring” del Banco de Reservas; en ese caso, suplidores y contratistas del Estado suplen facturas y el Banreservas adelanta fondos. Obviamente, esto es parte de la deuda pública y al cierre del año 2011 alcanzaban RD$24,539 millones [1]. Incluir este monto implicaría una deuda interna total de US$5,601.3 a diciembre 2011.

Algunos argumentan que los bonos del Tesoro bajo la Ley 167-07 de Recapitalización del BCRD se realiza entre instituciones del Estado y, por lo tanto, esa deuda se cancela a sí misma; la idea es que esa deuda nunca se pagaría.  Sin embargo, si esa deuda no se paga en algún momento, los pasivos en el BCRD se deberán pagar con emisión de dinero sin respaldo, lo que provocaría inflación de precios y reducción del ingreso real de los dominicanos.  En adición, la inflación monetaria provoca importantes distorsiones económicas y crisis por mala asignación de factores de la producción en la economía.

El bajo nivel de deuda interna por colocaciones de bonos del Tesoro al público en general en el pasado se debió a que el mercado financiero local e internacional desconfiaban de esos títulos de deuda, luego de malas experiencias anteriores.  Sin embargo, el Ministerio de Hacienda ha ganado cierta credibilidad en la emisión de bonos internos luego de las emisiones de bonos soberanos y respeto a los compromisos de emisiones internas recientes. Esto ha implicado una nueva fuente de financiamiento para el estado dominicano.  Del total de deuda interna al 31 de diciembre de 2011, un 92% es en pesos dominicanos (US$4,561.1 millones) y el 8% restante en dólares estadounidenses (US$406.5 millones).

   1.2 Servicio de la deuda pública y sostenibilidad

El servicio de la deuda del SPNF implica que al 2012 se pagarán US$1,123.6 millones, de los cuales US$639 millones se corresponden a pagos de amortización y US$477.7 millones a intereses. Del monto total de deuda del SPNF contemplada, el 86.4% es de deuda externa ya contratada al 31 de diciembre de 2011, mientras que el 13.6% está basado en estimaciones de nuevas contrataciones. En el 2014, las proyecciones de servicio de la deuda indican un monto significativamente mayor al resto de los períodos, ascendente a US$2,320.6 millones, del cual el 81.9% se corresponde al servicio de nuevas contrataciones de deuda externa.

Organismos multilaterales, calificadoras de riesgo, economistas y otros agentes económicos se enfocan en medir la sostenibilidad de la deuda con indicadores que muchas veces no se relacionan directamente con la capacidad de repago de las deudas que asumen los estados nacionales.  En este sentido, se usa la proporción de la deuda pública como proporción de PIB para medir la solvencia de un país.  Sin embargo, la capacidad productiva de un país no necesariamente se traduce directamente en recursos para el Estado como ingresos fiscales; principalmente en una economía con altos niveles de informalidad.  En otras ocasiones se usa un indicador como el servicio de la deuda externa como proporción de las exportaciones de bienes y servicios.   Sin embargo, tampoco la capacidad exportadora necesariamente se traduce en ingresos fiscales para servir la deuda externa.

Diferentes países han hecho “default” de su deuda con bajos índices de deuda pública como proporción del PIB.  En el cuadro siguiente se observa una muestra de países que no fueron capaces de servir sus deudas externas con niveles de deuda de 50% del PIB o menos.  En 1983, la República Dominicana dejó de servir su deuda externa, aún cuando esa deuda representaba un 32.1% del PIB.  En todo caso, la capacidad de cualquier estado nacional de cumplir con sus obligaciones financieras está siempre vinculada a los ingresos fiscales en cada caso y no necesariamente con la producción nacional. Esto se hace más relevante cuando una parte importante de la economía se maneja en la informalidad. Esto no implica que se deba tratar de incrementar los ingresos fiscales a través de incrementos de impuestos porque dicha medida penalizaría la actividad económica y provocaría mayores niveles de informalidad. Lo importante sería crear las bases para mayor nivel de inversiones que generen riquezas y permita servir la deuda más fácilmente por un aumento de los ingresos.

Deuda externa al momento de incumplimiento: países de mediano ingreso, 1970-2008

País

Año de incumplimiento o reestructuración

Ratio de deuda externa a PIB al final del año de incumplimiento o reestructuración

Ratio de deuda externa a exportaciones al final del año de incumplimiento o reestructuración

Albania

1990

16.6

98.6

Argentina

1982

55.1

447.3

 

2001

50.8

368.1

Bolivia

1980

92.5

246.4

Brasil

1983

50.1

393.6

Bulgaria

1990

57.1

154.0

Chile

1972

31.1

n.a.

 

1983

96.4

358.6

Costa Rica

1981

136.9

267.0

República Dominicana

1982

31.8

183.4

Ecuador

1984

68.2

271.5

 

2000

106.1

181.5

 

2008

20.0

81.0

Egipto

1984

112.0

304.6

Guyana

1982

214.3

337.7

Honduras

1981

61.5

182.8

Iran

1992

41.8

77.7

Irak

1990

n.a.

n.a.

Jamaica

1978

48.5

103.9

Jordania

1989

179.5

234.2

México

1982

46.7

279.3

Marruecos

1983

87.0

305.6

Panamá

1983

88.1

162.0

Perú

1978

80.9

388.5

 

1984

62.0

288.9

Filipinas

1983

70.6

278.1

Polonia

1981

n.a.

108.1

Rumanía

1982

n.a.

73.1

Federación Rusa

1991

12.5

n.a.

 

1998

58.5

109.8

Sudáfrica

1985

n.a.

n.a.

Trinidad y Tobago

1989

49.4

103.6

Turquía

1978

21.0

374.2

Uruguay

1983

63.7

204.0

Venezuela

1982

41.4

159.8

Yugoslavia

1983

n.a.

n.a.

Promedio

 

69.3

229.9

Fuente: Reinhart y Rogoff (2009). This Time is Different.

 

El mejor indicador para medir la sostenibilidad y la capacidad de servir la deuda pública consolidada es el ingreso fiscal como proporción del servicio de esa deuda.  Muchos consideran que el nivel crítico es 20%. Para dicho cálculo se utilizan los ingresos fiscales totales menos las donaciones, considerando que estas últimas no pueden ser utilizadas para servicio de deuda.

En el Presupuesto General del Estado 2012, se estiman ingresos fiscales por un total de RD$351,738.8 millones y donaciones por RD$4,950.3 millones. Sin embargo, según un análisis previo de CREES sobre el Presupuesto General del Estado 2012[2] se estima que los ingresos fiscales totales serán de RD$333,131.4 millones y las donaciones RD$3,850.0 millones.

La Dirección General de Crédito Público estima que el servicio de la deuda del SPNF para 2012 es de US$1,123.6 millones, que equivale a RD$45,281.1 millones, tomando el tipo de cambio promedio que se asume en el Presupuesto 2012 de RD$40.3 por US$1.  A esto habría que sumar el servicio de la deuda del SPF que se asume en la Ley No. 167-07 de Recapitalización del Banco Central de la República Dominicana, según la cual el servicio para el 2012 será de 1.0% del PIB. Asumiendo las estimaciones contenidas en el Presupuesto 2012 para el crecimiento nominal del PIB, el monto pago de intereses que debe destinarse al BCRD para este año será de RD$23,825.9 millones.

De esta forma, el servicio de la deuda pública total para el 2012 será de RD$69,107 millones, lo cual representa un 19.9% de los ingresos fiscales totales menos las donaciones según las estimaciones de ingresos en la Ley de Presupuesto General del Estado 2012 y un 21.0% según las estimaciones de CREES con relación a los ingresos fiscales de 2012. En ambos casos, este indicador debe servir de alerta porque el servicio de la deuda pública empieza a llegar a niveles que podría implicar dificultades.

Principalmente en los últimos cuatro años el Estado ha incurrido en importantes déficits del sector público consolidado, dado esencialmente por alto déficit del SPNF. Los ingresos fiscales totales han aumentado un 45% en términos reales desde el 2004, sin embargo el gasto público total se ha incrementado en 62%, principalmente debido a un aumento del gasto corriente en 88%. El aumento del gasto público en una medida mayor que el aumento de los ingresos fiscales resulta en déficit fiscal período tras período.

Según el Presupuesto 2012, el déficit fiscal será de RD$22,443.8 millones para este año.  Sin embargo estimaciones de CREES indican que será de unos RD$53,150 millones, lo cual implicaría que el Estado tendrá que obtener fuentes de financiamiento adicionales si ejecuta el nivel de gasto planteado en el Presupuesto 2012. Este proceso implicará mayores recursos escasos que son desviados del sector privado al sector público, el cual no sería utilizado para procesos productivos, consumo y/o ahorro en la economía; esto limitaría la creación de riquezas en la República Dominicana.

En vista de la evolución reciente, es necesario realizar reformas en cuanto a los ingresos y gastos fiscales, principalmente para la reducción del gasto público y mejorando la calidad de este. Además, se debe establecer un sistema tributario que estimule la creación de riquezas, la reducción de la informalidad y la evasión fiscal.  En consecuencia, se incrementaría la recaudación para eliminar los déficit fiscales, crear un superávit fiscal y hacer frente a los compromisos financieros del Estado hacia futuro.

2. Deuda del Sector Público Financiero

La deuda pública del sector financiero (SPF) ha pasado de US$876.74 millones en 2000 a US$6,504.43 millones en 2011, lo que implica un incremento de 642% en los últimos diez años. La deuda externa del SPF se ha mantenido relativamente en un mismo nivel, promediando los US$ 936.61 millones en todo el período. De esta, al año 2010 cerca del 83% se correspondía al Banco Central y 35% al Banco de Reservas. El incremento en el total de la deuda del SPF se debe a una mayor deuda interna, la cual se incrementó sensiblemente a partir del rescate bancario del 2003, alcanzando US$5,537.1 millones al 31 de diciembre de 2010; esa deuda aumentó en 260% del 2003 al 2011. Desde el año 2004, el balance cuasi-fiscal ha sido deficitario; en el 2011 el déficit fue de RD$23,701 millones.

 

Conclusión

La deuda pública de la República Dominicana se ha incrementado sensiblemente en los últimos años y debe evaluarse su sostenibilidad en el mediano plazo.  En los últimos seis años la deuda pública total se incrementó en 102%, pasando de US$11,701.77 millones en 2005 a US$23,680.75 millones en 2011. Del total de la deuda acumulada al 31 de diciembre de 2011, el 70% se correspondía a deuda del sector público no financiero (SPNF) y 30% al sector público financiero (SPF). 

Bajo el acuerdo Stand-by con el FMI que justificaba incrementos del gasto público y del déficit fiscal, la República Dominicana asumió cada vez mayor nivel de endeudamiento con los organismos multilaterales de financiamiento.  Bajo la sombrilla del FMI, el país elevó su deuda con esas instituciones internacionales de US$1,822.8 millones en 2008 a US$4,147.3 en 2011; esto representó un incremento de 127.5% en los últimos tres años.  En este sentido, esos organismos han sido parte responsable de la política fiscal y de endeudamiento errada que se ha implantado en la República Dominicana, principalmente desde 2008.

Por otro lado, con los desembolsos bajo el Acuerdo de Petrocaribe la deuda bilateral con Venezuela se ha elevado de US$194.5 millones en 2005 a US$2,450.4 millones en 2011; esto representa un incremento de 1,260% en sólo seis años.  Si este endeudamiento se hubiese destinado a inversiones con tasas internas de retorno económicas positivas, sería menos preocupante.  Sin embargo, esa deuda se utilizó para subsidios que no se justifican y para aplicar un populismo en la República Dominicana que en el mediano plazo costará más de los beneficios de corto plazo que se supone implicó. 

En cuanto a la deuda cuasi-fiscal, ésta se ha incrementado en 225% en los últimos ocho años, pasando de US$1,703.1 millones en 2003 a US$5,537.1 millones en 2011.  Esto ha sido consecuencia de la falta de apoyo de la política fiscal para asumir una deuda y déficits que deben ser atendidos por el gobierno central si queremos evitar procesos de inflación de precios importantes en el mediano plazo.  Precisamente, por el mandato del BCRD de controlar la inflación de precios se ha visto forzado a recoger el dinero sin respaldo que se paga por concepto de intereses de la deuda cuasi-fiscal.  Sin embargo, debemos reconocer que un componente importante del incremento de esa deuda ha servido para incrementar las reservas internacionales, lo que no es conveniente; esto no se percibe en el corto plazo.

Según cálculos internos, la República Dominicana tendría que destinar un 21% de sus ingresos fiscales sólo al pago de intereses de la deuda pública consolidada[3] para este año 2012; esto incluye pagos por concepto de intereses y transferencias al BCRD como parte del plan de recapitalización.  Este indicador debe servir de alerta a los hacedores de políticas públicas y agentes económicos en el corto plazo debido a que la deuda pública podría tornarse insostenible en el mediano plazo.  Esta es una de las razones principales por lo cual CREES trabaja en una reforma fiscal integral; hacer frente a los compromisos financieros debe ser una prioridad de la sociedad si desea atraer las inversiones extranjeras necesarias para la creación de riquezas en la República Dominicana.

 


[1] Fernández, Alejandro (2012). “Cara de tontos…¿nosotros?http://www.diariolibre.com/argentarium/2012/01/19/i320973_index.html Consultado el 14 de marzo, 2012.

[2] Ver “Análisis del Presupuesto General del Estado

[3] De nuevo, en el cálculo de CREES se excluyen las donaciones porque se asume que no pueden utilizarse para servir deuda pública.

 

Autores: 
Ernesto Selman
 
 

Menú principal

© 2011 CREES, todos los derechos reservados. Ave. Sarasota No. 18 Edif. Mercado Financiero BLH, 3er piso. Santo Domingo, República DominicanaOverdrive Digital Marketing